jueves, 21 de abril de 2011

Darkness, Capitulo 2



Capitulo 2: Decisiones

Alec corrió por el pasillo enfurecido, hablaría con su madre.

“No iré a Londres es mi ultima palabra” pensó

Llego a la puerta de la biblioteca y la empujo con fuerza.

Maryse estaba de pie cerca del escritorio, a su lado estaban Jace, Clary e Isabelle. Ninguno de los cuatro se asusto cuando lo escucharon entrar.

-Madre no voy a ir a Londres, es mi ultima palabra- dijo duramente.

Estaba luchando por comportase, no quería gritarle a su madre.

-Alec, cariño, esto no se trata de que quieras o no quieras ir a Londres. Tienes que ir al igual que Jace, Isabelle y Clary- dijo Maryse

-¿Pero por que?, no será que ustedes quieren que yo vaya a Londres- dijo enojado.

-No es eso- dijo Isabelle con una sonrisa – acéptalo Alec no quieres ir a Londres por que no soportas la idea de que Magnus este con alguien mejor que tú.- termino enfatizando la ultima palabra

Alec sintió que la ira hervir en su interior, sus manos temblaban de forma descontrolada.

-Cállate Izzy- fue lo único que consiguió decir

-Es la verdad, no soportas la idea de que él este con alguien que si lo ame- dijo Izzy

Alec sintió que iba a perder el control.

-Pero si eso es lo que te preocupa tranquilo, Magnus no esta con nadie. Bueno al menos hace unas 24 horas que fue la última vez que hablamos- continuo Izzy sonriendo.

Todo su cuerpo se relajo mientras la alegría invadía todos sus poros, no pudo evitar la sonrisa que se filtro en su rostro. Inmediatamente la intento ocultar.

Pero fallo rotundamente, por que Jace le estaba mirando de forma burlona.

-¿Desde cuando hablas con Magnus?- Pregunto Alec a Izzy.

-Eso a ti no te importa- contestó ella

Alec respiro hondo para evitar exigirle a su hermana que le respondiera.

"Al cabo no importa" pensó.

 El no iría a verlo, ese era el pacto que había hecho con ella.

-Bueno, basta de esta charla poco productiva-dijo Jace-Estábamos hablando del viaje.

Alec miró a Jace con resentimiento, este sonrió en forma de disculpa pero había una chispa burlona en sus ojos.

-Jace tiene razón- dijo Maryse- el viaje es prioridad. Después de que hablemos pueden hacer lo que quieran.

Alec guardo silencio y se acerco al grupo, esto parecía serio.

-Como siempre tengo la razón- dijo Jace con una amplia sonrisa

-¿Qué es lo que esta pasando Maryse?- dijo Clary ignorando el comentario de su novio

Ella estaba recostada en el pecho de Jace y este la abrazaba de forma protectora. Una punzada de celos le inundo, no por Jace, si no por que ellos dos tienen justo lo que el hubiese querido tener con Magnus.

 -El instituto de Londres, nos esta pidiendo ayuda. Para eso solicito una reunión, con nuestros mejores cazadores. Creo que ustedes cuatro son los indicados y antes de que preguntes Izzy si puedes lleva a Simón-Dijo Maryse

La aludida dio saltitos de alegría.

“¡Oh Genial! Esto va a ser un infierno, todos van con su pareja excepto yo” pensó un con furia.

-Robert y yo nos quedaremos acá por si se ofrece algo- continuo Maryse -Los cuatro son mayores, confiamos en ustedes.

-Gracias por el voto de confianza. Pero nos podrías explicar que es lo que sucede, por que se requiere la presencia de los cuatro en Londres.- dijo con la esperanza de salvarse de ir a Londres.

-Los directores del instituto de Londres no dijeron mucho, pero es acerca de asesinatos de hijos de Lilith- dijo su madre.

-¿QUÉ?- gritó Alec sin poderse contener.

-Sabia que ibas a reaccionar así cuando lo supieras- dijo su madre

-¿Y DE QUE OTRA FORMA PUEDO REACCIONAR SI ME DICES QUE ALGUIEN ANDA MATANDO MAGOS EN LONDRES, DONDE VIVE MI MAGO??- gritó Alec

-Tal vez pensó que serias una persona más racional, que la dejaría terminar de hablar- tercio Jace nervioso.

-¿Qué harías tú en mi lugar?-le espeto Alec

-Por fortuna no estoy en tu lugar, Clary esta acá conmigo. No en Londres.-contestó Jace con una sonrisa.

-Basta, Jace cállate- dijo Clary- y tú Alec cálmate, todos estamos preocupados por Magnus, así que deja que tu madre termine…

Pero antes de que Clary terminara de hablar salió de la habitación, como alma que lleva el diablo.

“Me marcho ya para Londres” se dijo

Para  Clary era muy fácil decir que tenía que calmarse, ella tendía a Jace al lado. En cambio él no sabia si Magnus estaba en peligro, si estaba herido, si necesitaba ayuda. Si lo necesitaba a él.

“Al diablo con ella, que haga lo que se le pegue la gana pero no voy a dejar a Magnus solo. Ya no soporto más vivir bajo esta amenaza.” Pensó

-Alec- lo llamo su madre

Pero no se detuvo

-Cariño, espera déjame hablar contigo- dijo Maryse

Se detuvo.

Dejo que su madre lo alcanzara, hablaría con ella y luego se iría para Londres.

-No te preocupes cariño- dijo su madre con ternura mientras lo abrazaba-Sabemos de fuentes confiables que Magnus esta totalmente bien.

-Lo prometes- susurro Alec, para que solo su madre lo escuchará.

-Lo prometo cariño, es más en unas horas tu mismo iras a protegerle. Pero debes ser paciente precipitándote no vas a ganar nada- dijo su  madre también en un susurro

-Es que no quiero que le pase nada malo- dijo con un hilo de voz

Sentía un enorme miedo en su interior.

-Lo sé cariño- respondió su madre- Lo sé.

Alec no dijo nada.

-Prométeme que iras con Jace. Que no iras solo.-Dijo su madre en tono de suplica-Por favor Alec no lo hagas por mi, hazlo por Magnus. Él no necesita tener que lidiar con un ex novio muerto.

Alec la miro a los ojos, su madre le miraba con suplica

-Esta bien, le doy a Jace dos horas para que este listo. Luego me voy con él o sin él. – dijo en tono definitivo.

Su madre le beso la mejilla con ternura y se devolvió a la biblioteca.

Alec siguió su camino a  la sala de armas, tenia que preparase. Si alguien había tocado aunque fuese un solo cabello de su mago lo lamentaría con sangre.

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Magnus cerró la puerta de su departamento y se apoyo contra ella cerrando sus ojos, de la misma forma que lo hubiera hecho una adolescente después de salir con el chico más guapo del colegió.

Por primera vez de desde hacia mucho tiempo estaba feliz, esta noche había sido inolvidable, Jared había sido inolvidable.

Suspiró.

Pasó poco a poco sus dedos por sus labios, como si los estuviera dibujando con un mágico pincel. Jared no lo había besado, pero moría de ganas por que lo hiciera.

Aunque sería poco probable, Jared no quería presionarlo, así que la mejor forma de apresurar ese hecho era que el mismo tomara las riendas del asunto.

“La próxima vez que nos vemos lo besaré” pensó decidido.

Abrió sus ojos muy despacio como si empezara a salir de su ensueño, Presidente Miau estaba mirándolo de forma curiosa desde uno de los sofás negros de su casa en Soho.

-Deja de mírame así- le dijo a su gato

Pero el gato no desvió la mirada, más bien la intensifico.

-Esta bien, esta bien te contare-dijo mirado al gato- Salí con Jared, fue perfecto- termino la frase con un suspiro.

El gato lo miró de forma aburrida pero con un toque de rencor,  de un brinco bajo del sofá y le dio la espalda.

No podía creer esto, su gato lo estaba mirando con rencor como si hubiera hecho algo malo.

-¿No pensaras que me iba quedar toda la vida esperando a Alec o si?- dijo atónito.

En ese momento el gato giro y lo miro de una manera significativa. Magnus sabía su respuesta, el gato adoraba a Alec; por el contrario siempre le había tenido desconfianza a Jared.

-Que tú ames a Alec Presidente Miau, no implica que yo tenga que amarlo también. De hecho he decidido que él ya no me afecta para nada- le dijo al gato

En ese momento el gato le di una mirada divertida, se giro y entro  perezosamente a la cocina. Magnus estaba seguro que si su gato hablará le diría: “Si claro, como tu digas”.

“Que falta de respeto de los animales, para con sus amos hoy en día” pensó.

Se toco las sienes con cuidado, le dolía un poco la cabeza.

“Todo por el encuentro con esa estúpida bola de pelos. Ese gato traidor debería estar a su favor era su dueño no Alec” pensó

Sintió una punzada más fuerte en la cabeza.

“Además Alec no me quiere solo me utilizo para presumirme entre los demás nefilim como si fuera una maldita mascota” pensó con furia

El dolor de cabeza se agravó.

“Tienes que dejar de pensar en él ahora” se ordenó

 Si no la hacia de nuevo se sentiría mal y triste como la mayoría del tiempo. Y no era el momento, este momento le pertenecía a Jared.

Una sonrisa invadió su rostro de forma repentina, él era la luz, era su futuro. Y lo mejor de todo era inmortal. Lleva conociéndolo casi desde siempre, prácticamente habían crecido juntos; Jared había sido su primer amor platónico, pero nunca le había correspondido, hasta ahora.

El dolor de cabeza disminuyo.

Todavía recordaba el día en que conoció a Jared, fue el día que se había dado cuenta de que en realidad era un brujo y había intentado suicidarse.

 Su mente se traslado a ese tiempo

“No podía creer lo que era, era un engendro un ser despreciable por el cual corría sangre de seres malignos, él era malo también.

“Soy un monstruo, una abominación; ni si quiera soy algo humano.” pensó

Él había matado a su padre, en el mundo no podía existir una criatura mas repúgnate, estaba maldito.

Se dejo caer de rodillas, era mejor que acabase con su vida de una vez.

“No podía permitirse rondar por el mundo eternamente, atemorizando y matando a las personas” se dijo

 Se levanto poco a poco y se dirigió al puente que estaba frente a él.

No sabia si una caída podía matar a un monstruo como él, pero lo intentaría.

“Hare hasta lo imposible por acabar con mi vida” se ordenó

Poco a poco se subió a la barandilla del punte, pero cuando estaba a punto de tirase algo arremetió contra él empujándolo y alejándolo de la barandilla.

Se giro asustado y enojado para encarar a la persona que lo había alejado de su objetivo.

Entonces lo vio, un joven de más o menos 25 años, un poco mayor que él. Con un hermoso cabello negro, con unos enormes ojos de un color azul metálico, nunca había visto ese color de ojos en otra persona. Tenía rasgos de una noble ingles cosa que lo hacía relámete  apuesto.

-Déjame decirte hijo de Lilith, que tirando te de un puente lo único que conseguirás es un resfriado- dijo el hombre con una sonrisa

-¿Qué es un hijo de Lilith? ¿Quién eres? ¿Eres un ángel?- Preguntó anonadado por la belleza del chico.

El muchacho rió sonoramente, era una risa limpia y fresca. No puedo evitar sonreír también.

-Puedo ser todo lo que te puedas imaginar chico, menos un Ángel.-Dijo con una sonrisa malévola.

-Entonces ¿Qué eres?- Pregunto Magnus algo curioso.

-Soy un hijo de la noche, un vampiro. Y mi nombre es Jared- le dijo con una sonrisa- Y tu eres Magnus, una hijo de lilith, un mago.

Se alejo de él, era un vampiro podía matarlo en cuestión de segundos.

-No te matare- dijo Jared divertido como si leyera su mente.

-Pero ¿Cómo sabes quien soy?- preguntó  incrédulo.

- Te vi en el pueblo hace unos días, sabía que era cuestión de tiempo para que te enteraras de que eras un mago. Solo espere. - dijo Jared.

-¿Por qué?- dijo Magnus en un susurro

- Por que se lo difícil que es tener que entrar a este mundo solo y que la mayoría de personas te rechacen. - dijo Jared, mirando al vacio. Parecía que recordaba algo realmente doloroso.- Por que se que estas asustado, que tienes miedo de ti de lo que puedes hacer. Y lo se por que una vez lo viví la diferencia es que yo no tuve nunca nadie que me ayudara, y tu me vas a tener a mí

Magnus en ese momento se había quedado atónito, no sabía ni que responder.

-Vamos, te ayudare. Créeme eres importante, por lo menos para mi lo eres- dijo Jared en un tono amable

-Gracias- fue lo único que consiguió responder.

Una ráfaga de viento frió cruzo el puente, lo que hizo que todo su cuerpo temblará.

-De nada, debemos protegernos entre nosotros- dijo Jared mientras se quitaba la chaqueta que andaba y se la ponía en los hombros a Magnus.

-Ahora, vámonos. Tenemos mucho camino por delante- continuo Jared mientras pasaba un brazo por sus hombros y lo guiaba.

Magnus regreso al presente, con una sonrisa en la boca. Desde ese preciso momento Jared lo había embrujado, y solo una persona había sido capaz de romper ese hechizo, Alec.

Magnus camino hasta su cama y se acostó en la misma, miro el tejado negro y cerro los ojos era hora de dormir  como de costumbre soñaría con Alec. 

Pero tuvo una agradable sorpresa, la imagen que apareció en sus sueños era la de un hombre con ojos de un color azul metálico. 
Autora: Gabriela León R.

Nota: Esta historia es basada en los libros de Cassandra Clare.

Los personajes Magnus Bane, Alec LightwoodMaryseLightwood, Clary Fray, Jace Herondale, Simon Lewis e Isabelle  Lightwood pertenecen a Cassandra Clare.
La portada de Darkness fue creada por Viviana Araya.

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