viernes, 15 de abril de 2011

Darkness, Capitulo 1


Capitulo 1: Fuego Azul

El Big Ben anunciaba las seis de la tarde en Londres, poco a poco el sol se iba ocultando, Magnus caminaba de forma decidida entre las personas, su gabardina  y su cabello lacio ondeaba con la brisa proveniente de Támesis.

Las personas  a su alrededor le abrían paso.

“Seguramente es por mi apariencia” pensó divertido

 Desde hace cinco años había dejado Brooklyn, desde ese momento había cambiado mucho. Solo una vez había amado realmente a alguien y esa persona lo había dañado, lo había hecho cambiar.

Al acercarse al puente camino aún más despacio, la niebla iba inundando poco a poco todo su alrededor, le gustaba ir al Tower Bridge ya que la mayoría de veces estaba menos concurrido que otras partes de Londres.

Se apoyó en una de las barandas del puente y miró al río

“Es enorme, rápido, imponente e indomable es  igual a él” pensó con impotencia.

Como podía ser que en cinco años no lo hubiera olvidado, no hubiera intentado sacárselo de la cabeza,  ni si quiera se había dado el tiempo para conocer a alguien más.

La respuesta era simple por más que lo odiara aún lo amaba, aunque él no mereciera su amor.

Respiro muy hondo tratando de mantener la compostura.

“Estúpido nefilm” pensó.

Volvió a respirar aún más profundo.

-Hola Magnus. ¿Por que tan solo? - Dijo una voz terriblemente seductora a su espalda- A veces es peligroso salir al Tower Bridge sin compañía.

No necesitaba volverse para saber quien era. Reconocería la voz del vampiro en cualquier parte.

-Hola Jared. Gracias por tu consejo lo tomaré en cuenta  algún día.-respondió.

Escuchó su risa en su espalda, su aliento en la nuca.

-¿Nunca te sorprendo verdad?- preguntó Jared.

“Esta muy cerca, muy cerca” pensó nervioso

-Oh, claro que si lo haces. Solo que finjo no sorprenderme- contestó Magnus, mirando aún al Támesis
Su risa de nuevo.

“Me encanta escucharlo reír” pensó mientras una sonrisa llegaba a su rostro.

-Algún día me dirás por que te gusta tanto venir a este lugar. – dijo Jared de forma cariñosa

“No creo, nunca te lo diré” pensó mientras su sonrisa desaparecía

-Créeme no importa es algo sin sentido- la última palabra la dijo casi para si

-Magnus no me vas a decir que otra vez estas pensando en esa persona que te arruino la vida, si es eso sabes que no vale la pena- dijo Jared disgustado

“Magnus eres un estúpido, por lo visto no tienes que decir las cosas se te notan” se reprendió

-Sabes- dijo Jared con timidez-Existimos personas mucho mejores que él o ella para ti, solo es cuestión de que nos tomes en cuenta.

Sabía que Jared había sido su tierra firme durante estos cinco años. Pero aún así nunca había aceptado tener una relación con él, ni si quiera había aceptado asistir a una fiesta con él.

-Lo se Jared. Bueno cambiemos de tema ¿a que venías?- preguntó mientras se giraba para observarlo a los ojos, una rafa de aíre le alborotó el cabello.

Tuvo que contener un suspiro, siempre le asombraba la belleza de Jared, un hombre un poco más alto que él, con unos electrizantes ojos azules, elegantes y fuertes facciones en su rostro, además de un cabello negro azulado siempre despeinado.

Vestía como chico malo, era una de las cosas que le atraían de él. Esta noche estaba vestido con un pantalón negro de cuero, una camisa sin magas que hacia resaltar muy bien sus músculos y  botas de combate.

“Pero por más que lo observe y por más hermoso que sea No es Alec” se dijo.

-Cierto lo olvidaba.- dijo mientras le sonreía tímidamente

Jared estaba nervioso, podía sentirlo.

-Me preguntaba si estabas libre esta noche, hay una fiesta en un bar de Soho. Y me gustaría que me acompañaras.- siguió Jared, casi tragándose la ultima parte

Miró las manos de Jared que estaban entrelazadas.

“No puedo creer como un hombre tan fuerte, puede llegar a ser tan tímido” pensó con ternura

-Sabes Jared, no creo que quiera ir a esa fiesta. Digamos que las fiestas de Soho no están a mi altura- contestó.

El joven tomó su barbilla con la mano haciendo que sus rostros quedaran muy cerca.

-No lo hagas por la fiesta, hazlo por la compañía. Solo por esta vez dame una oportunidad de conocerte y date la oportunidad de conocerme a mí.

Tal vez Jared tenía razón. El debería darse el tiempo de conocer a alguien más, alguien de su edad.

Seguramente en este momento Alec ya estaba con alguien más, después de todo era joven.

Además Alec no le amaba, nunca le había amado.

“No te amo Magnus, creo que me confundí. Te aprecio mucho pero no te amo. En realidad nunca sentí nada más que aprecio por ti.” - Recordó

Esas eran las últimas palabras que él había dicho.

“Bueno, ya debo salir de esta depresión” pensó “Si él no me ama, buscare a alguien que si lo haga, alguien que se merezca mi amor.”

 Se sorprendió de si mismo, por primera vez desde hace cinco años estaba decidido a dejar el pasado atrás y comenzar una nueva vida. Y Jared no era precisamente una mala opción.

-Me convenciste Vampiro. Iré contigo a la dichosa fiesta, pero no respondo de mis actos después de dos cocteles- dijo con una picara sonrisa.

Los ojos del vampiro hirvieron como fuego azul.

-Me gustaría ver eso- contesto el vampiro con media sonrisa

Esta noche iba a olvidar a Alec, de eso estaba seguro.

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En New York, la luna estaba en su punto máximo.

Alec se encontraba en su cuarto, tumbado sobre la  cama.  Miró el reloj eran las dos de la mañana y como de costumbre, desde hace cinco años, no podía dormir.

Se levantó despacio de la cama, caminó hasta la ventana de su cuarto y la abrió; dejando que el frió aire nocturno entrara por cada poro de su cuerpo.

Era la única forma que tenía para alivianar la culpa que sentía y olvidar el dolor que le consumía.

Sabía cuanto había lastimado a la persona que más amaba, lo había destrozado.

Ese hombre había sido lo único real en su vida y lo había perdido.

“Ya me estoy acostumbrando a perder todo lo que amo” pensó con amargura.

Se apoyó en el marco de la ventana, miro la luna. Curiosamente le pareció que brillaba de un tono verdusco,  igual que esos ojos que poco a poco lo hechizaron.

“Magnus” pensó.

Cerró su puño fuertemente y golpeo la pared cercana a la ventana. Todavía no podía creer que lo dejara irse, nunca se lo perdonaría. Él debía  haberlo detenido o por lo menos haberlo buscado, pero no podía hacer eso.

“Alec no puedes volver con Magnus, por más que quieras hacerlo” se reprendió “recuerda eso es lo mejor para él, aunque en este momento te odie”

Caminó hacía la pared cercana a la ventana y se recostó en ella. Poco a poco se fue dejando caer hasta quedar sentado en el suelo.

Todavía recordaba el día en que lo conoció, era el tipo más extraño que había visto en toda su vida. Pero poco a poco ese tipo encontró la manera de entrar en su corazón, de apoderarse de él.

Sostuvo el peso de su cabeza con sus manos y apoyo sus codos en las rodillas.

“Dios soy un idiota” pensó

-Si estas pensando que eres un idiota, déjame informarte que por primera vez en la vida estamos de acuerdo en algo.

Alec levanto la cabeza, no había escuchado a  Jace entrar al cuarto.

-Alec, lamento haber entrado en la habitación sin tocar pero la puerta estaba abierta-dijo Jace mirando en dirección a la puerta.

-No mientas Jace- dijo Alec

Jace se sentó en la cama frente a él.

-Bueno, bueno. Use la runa, pero fue solo por que no escuche nada en el cuarto y temí que te habías…- pero Jace corto la frase abruptamente y bajo la mirada.

-¿Me había que? Jace- dijo Alec enojado

Se levanto del suelo hábilmente.

-Respóndeme Jace- exigió Alec

- Ya sabes Alec, lo común tirarte por la ventana por que tu novio mago te dejó o cosas por el estilo, ahora ocurren todo el tiempo- dijo Jace con una sonrisa triste.

-Creías que me iba a suicidar por que Magnus me corto- dijo Alec sorprendido.

“Bueno, no es que no lo hubiera considerado, pero no sabía que había sido tan obvio para que todo el mundo lo supiera” pensó

- No claro que no.-recalcó Jace.- Creía que te ibas a suicidar por que tú cortaste a Magnus y luego él se fue.

-Bueno, da igual. El caso es que creías que me iba a matar- dijo Alec con incredulidad.

-No solo yo lo pienso, andas lamentándote por cada parte del instituto, que digo del instituto de New York. Y  no necesitas decir una palabra para que sepamos que estas mal Alec, en tus ojos se ve la tristeza que sientes. Ya nunca ríes, bueno no es que antes lo hicieras mucho- dijo Jace

Alec guardo silencio por un momento.

“Realmente he sido tan obvio” se dijo.

- Lo siento- dijo apoyando su espalda en la pared

-No se trata de que lo sientas Alec, se trata de que busque la manera de solucionarlo. Si de verdad quieres tanto a ese mago, búscalo y has que regrese contigo- dijo Jace

-No voy a buscarlo Jace. Ya lo de Magnus y yo termino. Yo no lo amo, fue solo un gran error en mi vida- pero por más que trato de impedirlo su voz se quebró en la última frase

-Bueno Alec, creo que antes de decir eso tienes que ensayártelo o por lo menos creértelo. Y déjame decirte que no has hecho ninguna de las dos cosas- dijo Jace

-Ya Jace podrías dejarme en paz. Es mi vida y puedo hacer lo que se me plazca con ella, no pienso discutir contigo sobre esto.- dijo enojado

-Bueno, es tu decisión.  Pero no se si has pensado que en este mismo momento mientras hablamos Magnus podría con otra persona- dijo Jace con una sonrisa maliciosa.

Alec sintió como todo su cuerpo se tensaba, como su respiración se aceleraba y la cólera inundaba su cabeza. Su corazón latía más y más rápido.

“No soporto pensar en esa posibilidad Jace, gracias por recordármela” pensó

-Es su vida y el puede hacer con ella lo que le quiera- casi gritó

En este momento sus ojos debían estar en llamas, cosa que no apoyaba lo que estaba diciendo. Sentía como se moría de celos al imaginar a Magnus besado a otro.

-Bueno, voy a fingir que te creo. Que no vi tus ojos llamear como un infierno azul. Pensándolo bien creo que solo fue el efecto de la luz.- dijo Jace mientras se levantaba de la cama y se dirigía a la puerta.

Alec no contesto nada, no iba seguir con esta estupida conversación.

Jace abrió la puerta de la recamara.

-Cierto, venía a avisarte que te prepares psicológicamente y alistes tú equipaje. En unas horas salimos para Londres, tenemos una reunión en su instituto.- dijo con una maliciosa sonrisa mientras cerraba la puerta tras de sí.

“Oh no esto no pode ser posible” pensó Alec “No puedo ir a Londres, no puedo verlo, no tengo el valor para enfrentarlo. Pero más que todo no puedo dañarlo.”

Si lo volvía a ver ella lo sabría, y cumpliría su promesa.

Autora: Gabriela León R.

Nota: Esta historia es basada en los libros de Cassandra Clare.

Los personajes Magnus Bane, Alec Lightwood, Clary Fray, Jace Herondale, Simon Lewis e Isabelle  Lightwood pertenecen a Cassandra Clare.
La portada de Darkness fue creada por Viviana Araya.

6 comentarios:

  1. Holaa!!
    Me encanta como la historia está tomando estos giros...
    Aun me quedo la duda de que es lo que ve Alec que Magnus está haciendo en la introduccion y en el primer capitulo al final donde dice: "Si lo volvía a ver ella lo sabría, y cumpliría su promesa."
    Quiero más!!!
    Besitos xD

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  2. Grax Mely que dicha que te gusto!!!!!! En una semana publico el 2do :D!!!!!!!!!!

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  3. me gusta! =) siempre me ha intrigado la relación entre magnus y alec.. bueno ahora m das una opcion.. sigue subiendo mas caps

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  4. que dicha q te gusto, gaby va a estar muy contenta, los capítulos se subirán c/ viernes, así que mañana toca jajajaja

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  5. yooo tambien, es mi primer malec y me ha gustado mucho continualo!!!

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